Movimiento FC-810 Monolithic Manufacture, ¿un cambio en las reglas del juego?

Del mundo de la relojeria, la alta relojería es una parte que me interesa poco. Esto es debido, principalmente, a sus altos precios: sin la restricción del precio de venta, fabricar un guardatiempo excelente es relativamente sencillo.

Trasladada esta consideración al mundo del automóvil, la fiabilidad de los coches fabricados por Toyota – que están al alcance del poder adquisitivo medio de un ciudadano de un país occidental – me parece un hito ingenieril mucho más interesante que la tecnología que se pueda encontrar en un Lamborghini o en un McLaren.

Dicha consideración no implica que haya que ignorar a aquellos fabricantes que se dedican exclusivamente a la alta relojería, dado que de sus departamentos de investigación y desarrollo salen también invenciones muy interesantes.

Frederique Constant es una fabricante radicado en Suiza que, de acuerdo a la Wikipedia, comercialmente se ubica en el segmento del “lujo accesible”, esto es, produce relojes cuyo precio de venta minorista está entre los 1000 y 5000 CHF. Recientemente ha puesto a la venta su modelo Frederique Constant Slimline Monolithic Manufacture, un reloj automático cuyo movimiento, el FC-810 Monolithic Manufacture, puede cambiar las reglas del juego.

La fricción en el organismo regulador, una fuente de problemas.

Actualmente, la inmensa mayoría de los relojes mecánicos utilizan como organismo regulador un sistema formado por un escape de áncora suizo y un volante.

Escape de áncora suizo y volante.
Fuente: Wikipedia

El principal inconveniente que presenta este organismo regulador son las elevadas pérdidas de energía debidas a la fricción. En una patente concedida a Rolex, el fabricante afirma que el organismo regulador patentado consigue una eficiencia mecánica del 49% en comparación al 43% del organismo regulador standard.

La elevada fricción de estos organismos reguladores tiene varias consecuencias.

Una de ellas es la necesidad de lubricación. Para ello se emplean aceites cuyas propiedades se degradan con el uso y que finalmente deben ser re-emplazados, haciendo así más costoso el mantenimiento del reloj.

Otra de las consecuencias es que el organismo regulador debe trabajar a frecuencias bajas; actualmente un valor habitual de frecuencia de trabajo es 4 Hz. A mayor frecuencia de trabajo, mayor consumo de energía, lo que implica una menor reserva de marcha. Ahora bien, dicho ahorro de energía se hace a expensas de la precisión.

Supongamos que la estabilidad del organismo regulador experimenta un promedio de 50 fallos por día. Si éste trabaja a 2,5 Hz – por ejemplo, un antiguo movimiento Citizen 0201 -, el desfase acumulado por día puede llegar a ser hasta ±20 segundos. En cambio, si este trabaja a 4 Hz – por ejemplo, el movimiento ETA 2824-2 -, en el anterior escenario el desfase acumulado por día puede llegar a ser hasta ±12,5 segundos.

La cuestión es más complicada que lo expuesto en este breve resumen. Desde la invención de este organismo regulador se han introducido numerosas mejoras. A finales del siglo XX la mejora más exitosa – al menos desde el punto de vista comercial – fue el escape co-axial, inventado por George Daniels y comercializado por Omega SA.

Bienvenido, mister silicio.

En los movimientos de reloj mecánicos se utilizan principalmente dos tipos de materiales: metal y rubíes sintéticos. La mayor parte de los componentes son de metal, mientras que los rubíes sintéticos se utilizan en ciertos puntos para reducir la fricción entre las piezas metálicas.

Desde hace dos décadas el silicio se ha utilizado en los movimientos mecánicos de forma creciente. Este material se usa principalmente en guardatiempos de alta relojería, y se puede encontrar en componentes críticos como el propio órgano regulador.

En comparación con el metal, las ventajas del silicio son varias: es antimagnético, es menos sensible a las variaciones de temperatura, es más resistente a la corrosión, es más flexible y presenta menos fricción. Al igual que con el metal, los procesos de fabricación existentes permiten crear piezas de pequeño tamaño y formas complejas.

Frederique Constant ha dado una vuelta de tuerca con su movimiento FC-810. El órgano regulador está construido en una única pieza hecha de silicio, en la cual se integra el áncora.

Órgano regulador del movimiento FC-810 (animación a cámara lenta).

Además de las ventajas relativas al uso del silicio antes mencionadas, este órgano regulador presenta estas otras:

  • Menor tamaño.
  • Importante reducción en el número de piezas.
  • Sin necesidad de lubricación.
  • Frecuencia de trabajo de 40 Hz.

¿Un cambio en las reglas del juego?

El movimiento FC-810 puede cambiar las reglas del juego debido a las importantes mejoras introducidas y a lo económico de su precio.

Una de las mejoras se produce en la reserva de marcha. Por ejemplo, de acuerdo a las especificaciones dadas por el fabricante, el reloj Slimline Monolithic Manufacture FC-810MCN3S6 tiene una reserva de marcha de 80 horas.

Ciertamente hay movimientos cuya reserva de marcha es igual o superior a la ofrecida por el movimiento FC-810.

Por ejemplo, el Tissot Powermatic 80 tiene – tal como sugiere su nombre – una reserva de marcha de 80 horas. Esto se consigue gracias, entre otros, a que su órgano regulador trabaja a frecuencia de 3 Hz y al muelle reforzado utilizado en su barrilete.

Otro ejemplo es el movimiento Oris 400, que cuenta con un órgano regulador que trabaja de 4 Hz y ofrece una reserva de marcha es de 120 horas. Eso sí, esos 5 días de reserva de marcha se consiguen a costa a costa de tener dos barriletes.

Así, cabe preguntarse qué reserva de marcha tendría el FC-810 si el órgano regulador en vez de trabajar a una frecuencia de 40 Hz lo hiciese a 4 Hz, y no digamos ya si para almacenar energía utilizase dos barriletes en vez de uno.

En cuanto a las mejoras introducidas en la precisión, el fabricante no ha aportado ningún dato más allá de que está dentro de los parámetros de la certificación del instituto Contrôle Officiel Suisse des Chronomètres (COSC), esto es, una desviación media de -4 / +6 segundos por día.

Por último, a todo lo anterior hay que añadir que el coste de fabricación del movimiento puede llegar a ser bajo.

Por el modelo Slimline Monolithic Manufacture FC-810MCN3S6 Frederique Constant pide unos 4500 EUR, un precio que, ciertamente, esta lejos del alcance de muchos bolsillos.

Frederique Constant, modelo FC-810MCN3S6.

Ahora bien, supongamos que de este precio descontásemos el coste debido a la calidad de los acabados, tales como la decoración del movimiento; supongamos también que descontamos los costes debidos a los materiales utilizados, como la correa de piel de caimán o el cristal de zafiro; y que también descontamos lo limitado de la edición, 810 unidades. Si sólo nos quedásemos con el movimiento y, además, éste se fabricase en grandes volúmenes – bajando, así, el coste de fabricación unitario por efecto de las economías de escala – es razonable especular que el precio del movimiento sería muy económico.

Para profundizar.

Para profundizar, más información en:

5 comentarios sobre “Movimiento FC-810 Monolithic Manufacture, ¿un cambio en las reglas del juego?

    1. Gracias por comentar.

      Con la tecnología del silicio estoy emocionado, veo muchas posibilidades.

      Por ejemplo, ¿utilizando esta tecnología de silicio se podrían obtener frecuencias de trabajo más elevadas?

      Otra posibilidad que veo abierta es la construcción, a precios económicos, de movimientos con tourbillon también de silicio.

      Y tirándome a la piscina sin saber si hay agua o no, a saber si gracias a esta tecnología de aquí a una década o dos tenemos relojes mecánicos a precios razonables que, además, nos den una precisión pareja a la que nos dan los movimientos de cuarzo económicos de Miyota o de los digitales de Casio.

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      1. Son ese tipo de avances que a mi me motivan mucho. Lo de frecuencias más altas, seguro que sí, de hecho tenemos Seiko y Zenith más o menos convencionales que laten a 36000 vph.

        Lo de los mecánicos fiables, precisos y a precios razonables suena genial, aunque parece que será al contrario, una forma más de diferenciarse y subir precios. Todo ellos pese a que el silicio es omnipresente y no creo que demasiado caro de tratar.

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  1. Buenas tardes D. Relojista y Javier.

    Enhorabuena por el artículo y la aportación.

    Como dice Javier, creo que la innovación/ no hará que bajen los precios. De hecho, como bien sabéis, tiene un cuarzo que sólo atrasa 1 s por año y los nuevos citizen serie 8 pero todos a un precio superior a 1000. Que digo yo que los de citizen podrían hacer el cuarzo totalmente mecanizado y aun precio asequible, pero que harían con los otros, ecodrive incluido.

    Creo que la mejor manera para que todos se vuelva más asequible es la ley de la oferta y demanda; pero aquí cada vez hay menos oferta y menos demanda… por tanto, la innovación cada vez será menor.

    Muchas gracias por la posibilidad Relojista.
    Feliz Pascua.

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    1. Creo que lo de la bajada de precios difícilmente vendrá de una relojera que sea manufactura. Si viene, será de alguna empresa que condiciones su futuro a la venta de calibres. Quizás sea Sellita, quizás Ronda o más probablemente STP, Miyota o Seiko.

      Es decir, estas empresas deben vender algo competitivo para salir adelante, y estoy convencido de que técnica y tecnología tienen. Sólo que de momento se la reservan para así seguir vendiendo las gamas superiores.

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